Cuando la preocupación ocupa gran parte del día, cuesta desconectar y la mente anticipa constantemente todo lo que podría salir mal, la ansiedad puede terminar afectando al descanso, la concentración, las relaciones y la capacidad de disfrutar del presente.

En el Centre Giner ofrecemos tratamiento psicológico de la ansiedad en Sabadell para ayudarte a comprender qué está manteniendo el problema, reducir las preocupaciones y recuperar progresivamente una mayor sensación de seguridad y control.

La terapia no consiste únicamente en aprender a relajarse. Trabajamos los pensamientos, las reacciones emocionales, la evitación y las conductas de control que pueden alimentar la ansiedad, adaptando la intervención a la situación de cada persona.

No hace falta esperar a que el malestar sea insostenible ni disponer de un diagnóstico previo. Si la ansiedad está limitando tu vida o te resulta cada vez más difícil gestionarla, una primera valoración puede ayudarte a entender qué está pasando y cómo empezar a abordarlo.

psicologa sabadell

La ansiedad se puede tratar. El primer paso es comprender qué la mantiene y empezar a recuperar espacios de tranquilidad y autonomía.

Equipo de Psicología Giner

¿Te cuesta dejar de darle vueltas a las cosas?

La ansiedad no siempre aparece como una crisis intensa. En muchas personas se manifiesta como una preocupación continua, una sensación de tensión permanente o la necesidad de intentar prever y controlar todo lo que podría pasar.

Quizás exteriormente sigues cumpliendo con tus responsabilidades, pero interiormente sientes que la mente no se detiene, que siempre hay algo pendiente o que no consigues estar tranquila o tranquilo, incluso cuando no existe un problema inmediato.

Preocupaciones y pensamientos frecuentes

  • Dás muchas vueltas a conversaciones, decisiones o situaciones cotidianas.
  • Anticipas problemas que todavía no han pasado.
  • Te preguntas constantemente qué pasaría si algo saliera mal.
  • Te cuesta tomar decisiones por miedo a equivocarte.
  • Necesitas tenerlo todo planificado o bajo control.
  • Buscas repetidamente la confirmación o la tranquilidad de los demás.
  • Te resulta difícil concentrarte porque tienes demasiados pensamientos a la vez.

¿Cómo puede afectar al día a día?

  • Notas tensión muscular, cansancio, palpitaciones o presión en el pecho.
  • Te cuesta dormirte o te despiertas pensando en problemas.
  • Te sientes irritable, impaciente o en alerta gran parte del día.
  • Evitas situaciones por miedo a sentirte mal o perder el control.
  • Te cuesta descansar sin sentir que deberías estar haciendo algo.
  • La preocupación interfiere en el trabajo, los estudios o las relaciones.
  • Las estrategias que antes te ayudaban ya no son suficientes.

No es necesario identificarse con todos estos síntomas. La ansiedad puede presentarse de maneras diferentes y la valoración psicológica permite comprender cómo está funcionando en cada caso.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante una situación que percibimos como peligrosa, incierta o difícil de afrontar. En determinados momentos puede ser útil porque nos prepara para actuar, concentrarnos o protegernos.

El problema aparece cuando esta respuesta se activa con demasiada intensidad, se mantiene durante mucho tiempo o aparece ante situaciones que no representan un peligro real o inmediato.

Cuando la preocupación se convierte en un círculo

La preocupación suele iniciarse con pensamientos como «¿y si pasa algo?», «¿y si no sé gestionarlo?» o «¿y si me equivoco?». A partir de ahí, la persona intenta analizar todas las posibilidades, anticipar las consecuencias y encontrar una seguridad absoluta que, en realidad, resulta imposible de conseguir.

Cuanto más se intenta eliminar por completo la incertidumbre, más dudas pueden aparecer. De esta manera, la preocupación, inicialmente pensada para encontrar una solución, se convierte en un proceso repetitivo que genera aún más ansiedad.

¿Cuándo es recomendable pedir ayuda?

Todas las personas experimentamos nervios, miedo o preocupación en algún momento. Puede ser conveniente consultar con un psicólogo especializado en ansiedad en Sabadell cuando estas reacciones se vuelven frecuentes, difíciles de controlar o desproporcionadas respecto a la situación.

  • La preocupación aparece casi todos los días y ocupa mucho tiempo.
  • Te cuesta dejar de pensar en posibles problemas.
  • Necesitas evitar situaciones o controlar constantemente lo que ocurre.
  • El malestar interfiere en el sueño, el trabajo, los estudios o las relaciones.
  • Los síntomas físicos te generan miedo o preocupación.
  • Has sufrido crisis de ansiedad o episodios de pánico.
  • Tu vida se ha ido volviendo progresivamente más limitada.
  • Llevas tiempo intentando gestionarlo sin obtener una mejora suficiente.

No hace falta esperar a llegar a una situación extrema. Pedir ayuda cuando el problema empieza a repetirse puede evitar que la ansiedad se consolide e interfiera cada vez en más ámbitos.

Síntomas frecuentes de la ansiedad

La ansiedad puede afectar simultáneamente a los pensamientos, las emociones, el cuerpo y la conducta. Cada persona puede experimentar una combinación diferente de síntomas.

Síntomas mentales y emocionales

  • Preocupación excesiva.
  • Pensamientos repetitivos.
  • Anticipación negativa.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Indecisión y miedo a equivocarse.
  • Irritabilidad o impaciencia.
  • Sensación de perder el control.
  • Miedo a que pase algo grave.

Síntomas físicos

  • Palpitaciones o aceleración cardíaca.
  • Presión en el pecho o sensación de ahogo.
  • Tensión muscular.
  • Mareo o sensación de inestabilidad.
  • Molestias digestivas.
  • Sudoración o temblores.
  • Cansancio persistente.
  • Dificultades para dormir.

Síntomas conductuales

  • Evitación de situaciones.
  • Comprobaciones repetidas.
  • Necesidad de tenerlo todo controlado.
  • Búsqueda constante de tranquilidad.
  • Aplazamiento de decisiones.
  • Preparación excesiva.
  • Dificultad para descansar.
  • Abandono de actividades.

Los síntomas físicos de la ansiedad pueden llegar a ser muy intensos. Cuando aparecen por primera vez, son inusuales o generan dudas sobre su origen, es conveniente consultar también con un profesional sanitario para descartar otras causas.

Problemas de ansiedad que tratamos

En el Centre Giner atendemos diferentes formas de malestar relacionadas con el miedo, la preocupación, la inseguridad y la necesidad de control.

Ansiedad general y preocupaciones excesivas

Preocupación persistente relacionada con la salud, la familia, el trabajo, el dinero, las responsabilidades o diferentes aspectos de la vida cotidiana.

Ansiedad anticipatoria

Tendencia a imaginar consecuencias negativas antes de una reunión, un viaje, una conversación, una prueba o cualquier situación incierta.

Crisis de ansiedad o ataques de pánico

Episodios intensos de miedo acompañados de palpitaciones, ahogo, mareo, temblores, sensación de irrealidad o miedo a perder el control.

Ansiedad relacionada con la salud

Interpretación alarmante de sensaciones corporales, preocupación por padecer una enfermedad o necesidad frecuente de comprobación y tranquilización.

Ansiedad social

Miedo a ser observado, juzgado, rechazado o a mostrar nerviosismo ante los demás.

Estrés, perfeccionismo y autoexigencia

Sensación de no llegar a todo, dificultad para desconectar, miedo a equivocarse, revisión excesiva o sensación de que nada de lo que se hace es suficiente.

Bloqueo ante decisiones

Necesidad de estar completamente seguro antes de elegir, miedo a arrepentirse o tendencia a posponer decisiones importantes.

Problemas de sueño asociados a la preocupación

Dificultad para dormirse, despertares nocturnos o activación mental excesiva al final del día.

Una misma persona puede presentar características de diferentes tipos de ansiedad. La intervención no se define únicamente a partir de una etiqueta diagnóstica, sino del funcionamiento concreto del problema y de las necesidades de cada caso.

¿Cómo se mantiene el círculo de la ansiedad?

A menudo, el problema no se mantiene solo por las situaciones que generan miedo, sino también por los intentos que hacemos para evitar sentir ansiedad u obtener una seguridad completa.

1. Aparece una duda

Una situación incierta, una sensación física o un pensamiento activa la posibilidad de que pase algo negativo.

2. Se anticipa lo peor

La mente intenta protegernos analizando riesgos, errores, consecuencias y posibles dificultades.

3. Se intenta controlar

Se comprueba, se evita, se pregunta, se planifica excesivamente o se busca una tranquilidad inmediata.

4. El problema se refuerza

El control o la evitación alivian momentáneamente, pero aumentan la inseguridad futura.

La terapia ayuda a identificar este círculo y a introducir cambios en los puntos que lo están manteniendo. El objetivo es que la persona pueda afrontar la incertidumbre, las sensaciones y las situaciones temidas sin depender continuamente de la evitación o del control.

¿Cómo trabajamos el tratamiento de la ansiedad?

Cada persona llega a consulta con una historia, unos síntomas y unas circunstancias diferentes. Por este motivo, adaptamos la intervención al funcionamiento concreto del problema y a los objetivos acordados.

El tratamiento integra principalmente estrategias de la terapia cognitivo-conductual y de la terapia breve estratégica, dentro de un enfoque flexible, práctico y personalizado.

No se trata de aplicar el mismo protocolo a todo el mundo, sino de seleccionar las herramientas que pueden resultar más útiles en cada situación.

1. Valoración inicial

Exploramos los síntomas, las preocupaciones, las situaciones que activan la ansiedad y los intentos realizados para mejoarla o mejoarla.

2. Comprensión del problema

Identificamos los patrones de pensamiento, las reacciones emocionales y las conductas que mantienen el malestar.

3. Intervención práctica

Introducimos estrategias para reducir la preocupación, afrontar los miedos y recuperar las actividades evitadas.

4. Consolidación

Reforzamos los recursos adquiridos y preparamos a la persona para gestionar dificultades futuras con más autonomía.

¿Qué se trabaja durante las sesiones?

En función de cada caso, el proceso terapéutico puede incluir:

  • Comprender qué activa la ansiedad y qué la mantiene.
  • Reducir el tiempo dedicado a preocupaciones y rumiaciones.
  • Modificar interpretaciones excesivamente negativas o catastróficas.
  • Diferenciar entre un problema real y una posibilidad imaginada.
  • Aumentar progresivamente la tolerancia a la incertidumbre.
  • Reducir la necesidad de control, comprobación o confirmación.
  • Afrontar gradualmente las situaciones que se han ido evitando.
  • Gestionar el miedo a las sensaciones físicas de la ansiedad.
  • Trabajar el perfeccionismo, la responsabilidad excesiva y la autoexigencia.
  • Mejorar los hábitos de sueño, descanso y autocuidado.
  • Recuperar actividades, relaciones y decisiones limitadas por el miedo.
  • Desarrollar recursos para prevenir recaídas.

El objetivo no es asegurar que nunca más sentirás nervios o preocupación. Se trata de que la ansiedad deje de condicionar tus decisiones y de que puedas afrontar las situaciones difíciles con más confianza y flexibilidad.

¿Cómo es la primera visita por ansiedad?

En la primera sesión podrás explicar qué te está pasando, desde cuándo lo notas y de qué manera está afectando a tu vida. No es necesario llegar con un diagnóstico, tener clara la causa del problema ni haber preparado previamente qué explicar.

¿Qué valoraremos durante la primera sesión?

  • Las preocupaciones o miedos que aparecen con más frecuencia.
  • Los síntomas físicos y emocionales.
  • Las situaciones que tiendes a evitar o controlar.
  • El impacto en el sueño, el trabajo, los estudios o las relaciones.
  • Los momentos en que el problema aumenta o disminuye.
  • Las estrategias que has probado hasta ahora.
  • Los cambios que querrías conseguir con la terapia.

Esta valoración permite empezar a construir una explicación del problema, establecer unos primeros objetivos y proponer un plan de trabajo adaptado a tu situación.

La primera visita no te obliga a continuar el tratamiento. También es un espacio para que puedas conocer a la profesional y valorar si te sientes cómodo/a con la forma de trabajar.

No tienes por qué saber explicarlo perfectamente

Muchas personas llegan a la primera visita diciendo que no saben exactamente qué les pasa o que les cuesta ordenar todo lo que están sintiendo.

La función de la profesional es ayudarte a comprenderlo. Puedes empezar explicando simplemente qué es lo que más te preocupa en este momento.

¿Hace falta tener un diagnóstico para empezar terapia?

No. Puedes pedir una primera visita aunque no sepas si lo que te está pasando es ansiedad, estrés, agotamiento emocional o una reacción ante una situación concreta.

La valoración inicial sirve precisamente para comprender mejor el malestar, determinar qué factores intervienen y valorar qué tipo de ayuda puede resultar más adecuada.

Tampoco es necesario esperar a que los síntomas cumplan todos los criterios de un trastorno psicológico. La terapia también puede ser útil cuando la preocupación, la inseguridad o el miedo empiezan a limitar la calidad de vida.

Ansiedad, medicación y tratamiento psicológico

El tratamiento psicológico puede realizarse de forma independiente o combinarse con tratamiento farmacológico cuando se considera necesario.

La decisión de iniciar, modificar o retirar una medicación corresponde al profesional médico o de psiquiatría. Cuando la persona ya está realizando un seguimiento médico, el trabajo psicológico puede complementarlo y, cuando sea conveniente y exista autorización, coordinarse con los demás profesionales implicados.

Tomar medicación no impide iniciar una terapia psicológica, de la misma manera que estar haciendo terapia no implica necesariamente tener que tomar medicación.

Preguntas frecuentes sobre el tratamiento de la ansiedad

¿Cómo puedo saber si lo que tengo es ansiedad o estrés?

El estrés suele relacionarse con demandas o situaciones externas concretas, mientras que la ansiedad puede mantenerse aunque no haya un problema inmediato. Aún así, a menudo se presentan conjuntamente. La primera valoración permite analizar el origen y el funcionamiento del malestar sin necesidad de que tú tengas que diferenciarlo previamente.

¿Cuánto dura una sesión?

Las sesiones de psicología individual suelen tener una duración aproximada de una hora. La frecuencia inicial suele ser semanal o quincenal, según la intensidad del malestar, los objetivos y la disponibilidad de la persona.

¿Cuántas sesiones necesitaré?

No existe un número de sesiones aplicable a todo el mundo. La duración dependerá del tipo de ansiedad, del tiempo de evolución, de las situaciones que la mantienen y de los objetivos establecidos. La evolución y la frecuencia se revisan a lo largo del proceso.

¿La terapia consiste solo en hablar?

No. Poder explicar lo que pasa es importante, pero la intervención también incluye el análisis del problema, el aprendizaje de estrategias y, cuando es conveniente, actividades o pautas para aplicar entre sesiones.

¿Tendré que enfrentarme de golpe a lo que me da miedo?

No. Cuando es necesario afrontar situaciones evitadas, se hace de manera planificada y adaptada a la persona. El objetivo es avanzar progresivamente, comprendiendo el sentido de cada paso y disponiendo de los recursos necesarios.

¿Puedo hacer terapia si estoy tomando medicación?

Sí. El tratamiento psicológico y el farmacológico pueden complementarse. Cualquier cambio en la medicación se debe valorar siempre con el profesional médico que la ha indicado.

¿Se puede tratar la ansiedad online?

Sí. En muchos casos, el tratamiento de la ansiedad también se puede realizar mediante videoconferencia. Durante la primera visita se puede valorar qué modalidad se adapta mejor a tus necesidades.

¿Las sesiones son confidenciales?

Sí. La información compartida durante las sesiones está protegida por el secreto profesional y se trata dentro de un marco de confidencialidad, respeto y privacidad.

¿Por qué tratar la ansiedad en el Centre Giner?

  • Equipo de profesionales de la psicología con experiencia en población adulta.
  • Valoración personalizada del funcionamiento de la ansiedad.
  • Integración de estrategias cognitivo-conductuales y de terapia breve estratégica.
  • Intervención práctica orientada a conseguir cambios en el día a día.
  • Objetivos terapéuticos concretos y revisados durante el proceso.
  • Espacio profesional, respetuoso y confidencial.
  • Posibilidad de coordinación con otros profesionales sanitarios.
  • Centro situado en una zona céntrica de Sabadell.
  • Atención presencial y posibilidad de terapia online.

Nuestro equipo de psicología de adultos

Solicita una primera visita por ansiedad

Cuando llevas tiempo intentando controlar las preocupaciones y acabas siempre dándole vueltas a los mismos pensamientos, la ayuda profesional puede permitirte entender el problema desde una perspectiva diferente.

En la primera visita escucharemos qué te está pasando, valoraremos cómo está afectando a tu vida y te explicaremos qué tipo de intervención podría adaptarse mejor a tus necesidades.

No hace falta que tengas un diagnóstico ni que sepas explicar exactamente el origen de la ansiedad. El primer paso es poder hablar de lo que te preocupa actualmente.

  • Solicita tu primera visita de psicología

    Cargando ...

Otros servicios y contenidos relacionados

También puedes consultar nuestro servicio de tratamiento del estrés en Sabadell, la intervención en Trastorno Obsesivo Compulsivo, el tratamiento de la baja autoestima o nuestros contenidos sobre cómo gestionar la ansiedad.