¿Cómo lo hacemos?
En las primeras sesiones se realiza una valoración de la dificultad, de su evolución y de los factores personales, emocionales, relacionales o sexuales que pueden estar influyendo. Cuando se considera necesario, también se recomienda consultar con el profesional médico correspondiente para descartar una posible causa orgánica.
Cuando se confirma que la dificultad sexual presenta un componente principalmente psicológico, se establecen conjuntamente los objetivos del tratamiento y se inicia la intervención.
El tratamiento suele combinar:
- Información y educación sexual adaptada a cada situación.
- Trabajo sobre los miedos, las inseguridades y las creencias relacionadas con la sexualidad.
- Técnicas para reducir la ansiedad y la exigencia ante las relaciones sexuales.
- Ejercicios y actividades de terapia sexual para realizar individualmente o con la pareja.
- Mejora de la comunicación, la intimidad y la expresión de las necesidades sexuales.
- Intervención sobre otras dificultades emocionales o de pareja que puedan estar manteniendo el problema.
No es imprescindible tener pareja para iniciar un tratamiento sexológico. La intervención puede llevarse a cabo individualmente y, cuando resulte conveniente y todas las partes estén de acuerdo, se puede proponer la participación de la pareja en algunas sesiones.
Las dificultades sexuales son más habituales de lo que a menudo se piensa, pero muchas personas tardan en pedir ayuda por vergüenza, preocupación o desconocimiento. Por este motivo, la confidencialidad, el respeto y la discreción, elementos fundamentales de nuestra forma de trabajar, adquieren en el ámbito de la sexología una especial relevancia.
¿Qué tipo de dificultades tratamos desde la sexología?
Las dificultades sexuales pueden estar relacionadas con el deseo, la excitación, el orgasmo, el dolor, las expectativas o la forma en que la persona vive su sexualidad. En nuestro centro abordamos, entre otras, las siguientes problemáticas:
Disminución o ausencia de deseo sexual
La falta de deseo puede aparecer de forma general o solo en determinadas situaciones o relaciones. Puede estar relacionada con el estrés, el estado de ánimo, la rutina, los conflictos de pareja, determinadas experiencias personales, los cambios vitales o la presión por mantener relaciones sexuales.
El tratamiento ayuda a identificar los factores que influyen y a recuperar progresivamente una vivencia más positiva, libre y satisfactoria de la sexualidad.
Disfunción eréctil
Consiste en la dificultad persistente o recurrente para conseguir o mantener una erección suficiente para mantener una relación sexual satisfactoria.
Cuando se han descartado causas médicas, suelen intervenir factores como la ansiedad anticipatoria, el miedo a no responder adecuadamente, la autoobservación excesiva, las experiencias previas negativas o los conflictos relacionales.
Eyaculación precoz
Se produce cuando la eyaculación aparece antes de lo que la persona desea y existe una sensación de falta de control, preocupación o insatisfacción.
La intervención puede incluir educación sexual, técnicas específicas de control de la excitación, reducción de la ansiedad y trabajo sobre las expectativas y la comunicación con la pareja.
Eyaculación retardada o dificultad para eyacular
Hace referencia a una dificultad persistente para alcanzar la eyaculación, a pesar de existir una excitación sexual suficiente. Puede producirse en todas las situaciones o solo en determinadas prácticas o con la pareja.
El tratamiento analiza los factores psicológicos, los hábitos sexuales, las expectativas y las circunstancias en las que aparece esta dificultad.
Dificultades para alcanzar el orgasmo
Algunas personas no han experimentado nunca un orgasmo o solo lo alcanzan en determinadas circunstancias. Esta dificultad puede estar relacionada con un conocimiento insuficiente del propio cuerpo, la ansiedad, la necesidad de control, las creencias restrictivas, la falta de estimulación adecuada o las dificultades de comunicación.
La terapia sexual ayuda a explorar la respuesta sexual sin presión y a ampliar el conocimiento y la confianza en el propio cuerpo.
Vaginismo y dificultades en la penetración
El vaginismo comporta una contracción involuntaria de la musculatura vaginal que dificulta o impide la penetración. Puede ir acompañado de miedo, anticipación del dolor y evitación de las relaciones sexuales o de las exploraciones ginecológicas.
El tratamiento se realiza de manera gradual y respetuosa, combinando información, técnicas de relajación, ejercicios progresivos y trabajo sobre el miedo y la ansiedad.
Dolor durante las relaciones sexuales
El dolor genital durante o después de las relaciones sexuales requiere inicialmente una valoración médica para descartar posibles causas orgánicas.
Cuando intervienen factores psicológicos, emocionales o relacionales, la sexología puede ayudar a reducir el miedo anticipatorio, la tensión muscular y la evitación, y facilitar una recuperación progresiva de la confianza y el bienestar sexual.
Ansiedad ante las relaciones sexuales
La preocupación por “estar a la altura”, satisfacer a la otra persona, mantener la erección, alcanzar el orgasmo o controlar la eyaculación puede generar una elevada ansiedad.
Esta autoexigencia dificulta centrarse en las sensaciones agradables y puede mantener la misma dificultad que se quiere evitar. La terapia ayuda a reducir la presión, modificar las expectativas y recuperar una sexualidad más espontánea.
Dificultades sexuales relacionadas con la pareja
Las diferencias en el nivel de deseo, la falta de comunicación, la rutina, los conflictos no resueltos, la pérdida de intimidad o los cambios después de la maternidad, la paternidad u otras etapas vitales pueden afectar a las relaciones sexuales.
En estos casos, la intervención sexológica puede combinarse con algunas estrategias propias de la terapia de pareja.
Insatisfacción con la vida sexual
No es necesario presentar una disfunción sexual concreta para consultar con un profesional. También ofrecemos orientación a personas o parejas que desean mejorar su comunicación, ampliar sus conocimientos sobre la sexualidad, recuperar la intimidad o disfrutar de unas relaciones más satisfactorias.
Preocupaciones relacionadas con los hábitos sexuales
En algunos casos, determinados hábitos, conductas o formas de consumir contenido sexual pueden generar malestar, interferir en las relaciones o dificultar una respuesta sexual satisfactoria.
La intervención no parte del juicio, sino del análisis de las consecuencias que estas conductas tienen en la vida de la persona y del desarrollo de alternativas más saludables.
Sexología individual o en pareja
La consulta de sexología puede realizarse de forma individual o en pareja. La modalidad más adecuada dependerá del tipo de dificultad, de los objetivos de la intervención y de las preferencias de las personas implicadas.
Aunque la dificultad aparezca dentro de una relación, no siempre es necesario que ambos miembros asistan a todas las sesiones. Esta cuestión se valora conjuntamente durante el proceso terapéutico.
¿Cuándo es recomendable consultar?
Puede ser conveniente solicitar una primera visita cuando una dificultad sexual:
- Se mantiene en el tiempo o aparece de forma recurrente.
- Genera preocupación, frustración, culpa o inseguridad.
- Provoca la evitación de las relaciones sexuales.
- Afecta a la autoestima o al bienestar emocional.
- Genera conflictos, distanciamiento o falta de comunicación en la pareja.
- Impide vivir la sexualidad de forma libre y satisfactoria.
No es necesario esperar a que la dificultad sea muy intensa. Una valoración inicial permite comprender mejor qué está sucediendo y determinar qué tipo de ayuda puede ser más adecuada.
Preguntas frecuentes sobre la terapia sexual
¿Cuánto dura un tratamiento de sexología?
La duración depende del tipo de dificultad, del tiempo de evolución, de los factores que intervienen y de la respuesta al tratamiento. Después de la valoración inicial, la profesional podrá ofrecer una orientación más concreta.
¿Durante las sesiones se realizan ejercicios sexuales?
No. Las sesiones consisten en entrevistas, valoración, orientación psicológica y explicación de las técnicas terapéuticas. Cuando se proponen ejercicios de terapia sexual, estos se realizan siempre en la intimidad, fuera de la consulta.
¿Es necesario asistir con la pareja?
No. Se puede iniciar el tratamiento individualmente. La participación de la pareja solo se propone cuando puede resultar beneficiosa y las personas implicadas están de acuerdo.
¿La información es confidencial?
Sí. La información compartida durante las sesiones está protegida por el secreto profesional y se trata con absoluta confidencialidad, respeto y discreción.
Solicita una primera visita de sexología en Sabadell
Si una dificultad sexual está afectando a tu bienestar, a tu autoestima o a tu relación de pareja, puedes solicitar una primera visita con una de nuestras profesionales.
Durante esta primera sesión valoraremos la situación, resolveremos tus dudas y te orientaremos sobre las opciones de tratamiento más adecuadas.